Lluvia de oro
Al igual que con la lluvia de plata, ahora hemos hecho la lluvia de oro...
FUNDAMENTO TEÓRICO:
La llamada “lluvia de oro” se basa en una reacción de doble sustitución entre el nitrato de plomo y el yoduro de potasio. Cuando estas dos sustancias se encuentran en disolución, sus iones se intercambian: el plomo se combina con el yodo y forma yoduro de plomo, que es un sólido de color amarillo intenso, mientras que el potasio queda unido al nitrato en el agua. El yoduro de plomo es poco soluble, por eso aparece en forma de cristales amarillos que al formarse y caer lentamente parecen una “lluvia dorada”. Esta reacción es un ejemplo típico de reacción de precipitación, donde se forma un sólido insoluble a partir de dos sustancias disueltas. Aunque es muy vistosa, debe recordarse que los compuestos de plomo son tóxicos y solo deben manejarse en laboratorio y con seguridad.
MATERIALES:
- Nitrato de plomo (II): 0,99 g
- Yoduro potásico: 0,6 g
- Vasos de precipitados
- Cucharillas
- Balanza
- Vidrios de reloj
- Placa calefactora
- Embudo
- Filtro de papel
- Tubos de ensayo
- Tapones
- En un vaso de precipitamos añadimos 50 ml de agua y 0,99 g de nitrato de plomo para formar una disolución de molaridad 0,06. Después, añade otros 100 ml de agua a la disolución.
- En otro vaso de precipitados añade 30 ml de agua y mézclalo con 0,6 g de yoduro potásico.
- Mezcla las dos disoluciones y verás como se forma una disolución AMARILLA.
- Calienta esta nueva disolución hasta que hierva (unos 100 ºC) para que se disuelva la mayoría del precipitado amarillo.
- Con un embudo y un filtro, filtra la disolución en caliente y mételo en un tubo de ensayo.
- Deja enfriar para ver como cristaliza.
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