Proceso de destilación

Sabes que el whisky es una bebida alcohólica, ¿no? Pues hoy hemos conseguido separa el alcohol de los demás productos que componen esta bebida alcohólica mediante un proceso de destilación.

FUNDAMENTO TEÓRICO:

La destilación es un método de separación de mezclas líquidas que se fundamenta en la diferencia entre los puntos de ebullición de sus componentes. En el whisky, los principales componentes son el etanol y el agua; el etanol tiene un punto de ebullición de aproximadamente 78,4 °C, mientras que el agua hierve a 100 °C a presión atmosférica. Al calentar la mezcla, el etanol, al ser más volátil, se evapora primero cuando la temperatura se acerca a su punto de ebullición, generando vapores con mayor concentración de alcohol que el líquido original. Estos vapores ascienden y luego se enfrían en un condensador, donde regresan al estado líquido, obteniéndose un destilado con mayor proporción de etanol. Aunque el agua también puede evaporarse parcialmente, la diferencia de puntos de ebullición permite que la destilación concentre el alcohol, haciendo posible su separación del whisky mediante un proceso físico basado en cambios de estado y volatilidad, sin modificar la composición química de las sustancias.

MATERIALES:



  • Soportes con pinzas
  • Mechero Bunsen
  • Termómetro
  • Matraz de culo redondo
  • Placa de cerámica
  • Tubo refrigerante
  • Tubos de silicona
  • Tapones
  • Vaso de precipitados
  • Agua de grifo
  • Whisky
PROCEDIMIENTO:
  1. Primero hacemos el montaje y hacemos que el agua pase por el tubo condensador.
  2. Añadimos whisky al matraz de culo redondo y lo cerramos por la parte de arriba con un tapón al cual le atraviese un termómetro para controlar la temperatura.
  3. Encendemos el mechero bunsen y mantenemos la temperatura alrededor de 85ºC para hacer que el etanol se evapore pero no el agua.
  4. El tubo condensador va a enfriar el vapor que llega y lo va a convertir en líquido.
  5. Se recoge en un vaso de precipitados el etanol que sale.
CURIOSIDAD:

Durante la destilación del whisky se obtiene un etanol más concentrado, pero siempre acompañado de agua. Esto se debe a que el etanol y el agua forman una mezcla azeotrópica, lo que significa que al llegar a una concentración cercana al 95–96 % de etanol, ambos líquidos se evaporan y condensan juntos en la misma proporción. Por esta razón, la destilación simple no puede superar ese porcentaje de pureza.

Además, en una destilación común de laboratorio o artesanal, la concentración obtenida suele ser incluso menor, dependiendo del equipo, la temperatura y el control del proceso. Para obtener etanol al 100 % (etanol absoluto) se requieren métodos adicionales, como el uso de agentes deshidratantes o destilación especial, que eliminan el agua restante.




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